El helado ha pasado de ser considerado una golosina con poco valor nutritivo, para convertirse en uno de los alimentos más completos. ¿La razón? Sus ingredientes lo transforman en una deliciosa y poderosa fuente de vitaminas y minerales, mucho más si son realizados a base de pulpa de fruta natural. Pero, además de alimentarnos, también es capaz de ser el acompañante perfecto en nuestros momentos de estrés y tal vez este sea el motivo de que actualmente sea utilizado como parte de terapias especialmente creadas para reducir los niveles de tensión y ansiedad.

Un postre que mejora nuestra salud psicológica

Además de ser un alimento con un alto contenido nutricional, el helado se ha convertido en el mejor acompañante para quienes atraviesan momentos de melancolía o estados de estrés y ansiedad. Su consumo es cada vez mayor y, más que nada, se debe a la sensación de bienestar, relajación y despreocupación que ocasiona en quienes lo comen cada tanto o frecuentemente. Los beneficios de ingerirlo, no sólo se reducen a la obtención de energía que recibe nuestro cuerpo, sino también a la mejora de nuestro estado psicofísico y emocional.

Los cambios surgidos a partir de su consumo en individuos con tensión o estrés, también se relacionan con el sabor que elijan comer. En este sentido, los más representativos al momento de atravesar ciertos sentimientos son:

  • El chocolate: Para quienes no se sienten a gusto consigo mismos o luchan constantemente para esconder sus temores
  • La vainilla o el mantecado: Para quienes buscan un consuelo que calme sentimientos de amargura o tristeza
  • Los sabores frutales: Para quienes desean animarse a sí mismos

Por supuesto, las causas que nos impulsan a elegir un determinado sabor, pueden ser una respuesta de nuestro subconsciente, aunque las sensaciones emocionales al comer helado siempre serán positivas.

Lo que otros estudios comprueban

La textura, el sabor e incluso el aspecto de nuestro helado favorito, es capaz de producir en nuestro cerebro una intensa sensación de placer, muy parecida a la que disfrutamos cuando cantamos o escuchamos canciones que nos gustan. El efecto de los helados sobre nuestra salud emocional varía de acuerdo a nuestra edad.

La terapia del helado también es capaz de brindar excelentes beneficios en personas de la tercera edad. Más que un postre que nos llena de placer, es un alimento que representa la niñez de cientos de generaciones, así que no es extraño considerarlo el acompañante perfecto para los momentos de nostalgia. La alegría que supone disfrutar sus sabores, es suficiente para hacernos recordar los momentos más especiales de nuestra infancia.

Y tú, ¿te animas a ser parte de la terapia del helado?, con tu negocio de helados puedes ayudar a muchas personas que pasan por algún momento de vulnerabilidad, ofrece un helado atractivo y de un increíble sabor con bases y máquinas de helado FREDDO.