Los helados son unos de los postres más representativos de nuestra niñez que, aún después de crecer, continuamos disfrutando. Contraria a la opinión de muchos, no sólo sirve para hacernos pasar momentos de placer, sino también aportar innumerables nutrientes a nuestro organismo. Los helados hechos a base de productos lácteos, resultan especialmente beneficiosos e incluso pueden convertirse en el alimento perfecto para mejorar nuestro estado de ánimo, así como el funcionamiento general de diferentes órganos. ¿Ocurre lo mismo con nuestros huesos? ¡Por supuesto!

No serás propenso a sufrir enfermedades óseas

Los altos niveles en calcio que posee el helado, pueden ser la clave para prevenir afecciones en tus huesos, además de aumentar la energía en tu cuerpo. La osteoporosis y la artritis, son dos de las enfermedades que suelen aparecer en las etapas más avanzadas de la adultez, razón por la cual se recomienda la ingesta de calcio desde nuestra niñez para evitar su aparición. Asimismo, especialistas aconsejan dejar a un lado las dietas libres de este importante componente, por representar un riesgo para la salud a largo plazo.

¿Qué otras funciones mantienen el calcio?

Además de ser el mineral más abundante en nuestro cuerpo, contenido en tejidos corporales, huesos, dientes y neuronas, también es utilizado para controlar los niveles de potasio, fósforo y magnesio en sangre. La presión arterial alta también puede ser nivelada con este potente elemento y, por si fuera poco, el calcio es igualmente recomendable para aliviar el Síndrome Premenstrual. Adicionalmente:

  • Permite la coagulación de la sangre
  • Ayuda al envío y recepción de las señales nerviosas
  • Mantiene el ritmo cardiaco
  • Es especialmente útil para la contracción y relajación de los músculos
  • Razones por las que debes incluirlo en tu dieta
  • La prevención de enfermedades cardiovasculares e incluso la obesidad, son dos grandes motivos para no excluir el calcio de tu plan alimenticio. Su participación en los impulsos nerviosos, es clave para combatir estados como la depresión o la esquizofrenia, convirtiéndolo en un tranquilizante natural que ayuda a inducir el sueño. Algunos estudios han comprobado que puede ser determinante en la prevención del cáncer de colon y de distintas afecciones en la piel.

¿Ya sabes cómo comerlo?

Son variados los alimentos que lo contienen y existe un mundo entero de formas en las que puedes combinarlos para mantener el calcio en tu dieta. La espinaca, el brócoli, las acelgas y los higos, son ejemplos básicos de cómo incorporarlo, aunque también existen otras opciones que incluyen nueces y almendras. Sin embargo, en este último caso, es importante ser moderados con respecto a la ingesta, ya que los frutos secos tienden a mantener altos niveles de calorías. Por supuesto, no podemos dejar de lado los productos lácteos, especialmente aquellos capaces de brindarnos un poco de placer al disfrutarlos, como ocurre en el caso del yogurt y el helado.

Descubriendo los síntomas de la ausencia de calcio

La hipocalcemia es la principal afección relacionada con la carencia de calcio y, a su vez, puede ser la causante de otro grupo de enfermedades, incluida osteoporosis, raquitismo y descalcificación. Sin embargo, mantener bajos niveles de calcio también suele ser consecuencia de la mala absorción ocasionada por un déficit de magnesio, exceso de grasas o insuficiencia del páncreas.

El resultado va desde el riesgo de sufrir un paro cardiaco hasta estreñimiento, vómitos, anorexia, astenia e insuficiencia renal. Si no estás acostumbrado a consumir legumbres o frutos secos, puedes optar por una buena dosis de helado que haga más placentero el hecho de consumir calcio y mantenerte sano.

Ahora ya sabes cómo puedes cuidar a tus clientes no solo con el más delicioso helado hecho con máquinas de helado FREDDO, si no dar un plus en la salud de tus clientes, vende helados deliciosos hechos para cuidar de ellos.